Revista-78

-14- / ICAP-Revista Centroamericana de Administración Pública, (78): 13-16, Enero-Junio/2020 Como muestra de lo afirmado, veamos el inevitable empobrecimiento de las clases medias y el descenso de los pobres a la pobreza extrema. La tasa de desempleo ya comenzó a crecer, como consecuencia de la disminución de las actividades productivas, lo que llevará en América Latina, por ejemplo, a un aumento de 185 a 220 millones de pobres a fines del presente año.  En relación con el hambre, lo más probable es que vuelva a aumentar en Asia, África y América Latina. Además de los problemas endémicos de guerras, conflictos civiles, cambio climático, escasez de agua, deberemos sumar la pandemia que está ocasionando la interrupción de los sistemas alimentarios y la reducción de los programas de ayuda internacional, en muchos casos. Además de la ruptura de las cadenas de producción, transporte y distribución como consecuencia de la necesidad de minimizar el contagio y por lo tanto la aplicación de restricciones de movimiento y aislamiento obligatorio. La segunda reflexión tiene que ver con valorar el aprendizaje social en materia del combate a la pobreza. Después de décadas de políticas públicas con plena o escasa participación de los Estados, algunas lecciones tendríamos que haber aprendido. Y, para ser francos y directos, la gran mayoría de estas políticas y los cuantiosos recursos que se han utilizado, simplemente no han dado los re- sultados esperados. Obviamente, ha llegado la hora de hacer profundas revisiones a los supuestos e instrumentos de las políticas tradicionales. El tema del aprendizaje social del desarrollo se encuentra ligado al de la gestión del conocimiento, lo cual ha constituido la piedra angular del quehacer del ICAP en los últimos años y que se detecta en el pensamiento y acción de su director y colaboradores. Por lo que la crisis puede, y debe, dar lu- gar al fortalecimiento de la investigación y la formación de los responsables de superar las carencias de los países de nuestra región. La valorización del conocimiento acumulado en la formulación y ejecución de las políticas públicas y la construcción de escenarios en el nuevo mundo “DC” (después del COVID-19) queda manifiesta en la publicación del dossier institucional con medios auditivos, que ha hecho nuestra institución bajo el título de “ Políticas Públicas en el mundo pos-COVID 19” y que puede ser consultado y des- cargado en este enlace. Finalmente, y tal como argumentara en su prolífica producción el recordado economista del desa- rrollo, Albert O. Hirschman (1915-2012) la labor de los intelectuales comprometidos con el desa- rrollo debe siempre ser la de un “posibilista” . Es decir, alguien que sin certezas absolutas se lanza a pensar lo que no aún no existe porque tiene el derecho de la libertad. La libertad de explorar destinos que no estén predichos por las leyes de hierro de la ciencias sociales ni por las certezas de los gurús del “desarrollo equilibrado”. Subrayo el pensamiento de Hirschman porque precisamente el lector tiene frente a sí en esta publi- cación, una colección de escritos de exploradores “posibilistas” que nos comparten su pensamiento y vivencias en las faenas del desarrollo sostenible. Estas líneas brotan de la mente y el espíritu de investigadores y emprendedores sociales que nos aportan generosamente sus ideas y experiencias. El primero de los artículos de este número por César Zúñiga y Jean-Paul Vargas realiza una am- plia exploración de las experiencias de organismos reguladores de diferentes países del continente americano, con el fin de elucidar la visión y la experiencia que sobre la actividad reguladora vis a vis los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

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