Revista-78

ICAP-Revista Centroamericana de Administración Pública (78): 42-66, Junio 2020/ -57- que da pie al proceso de retroalimentación y me- canismos de mejora en la gestión ambiental. Otro de los de los instrumentos implementados a nivel Centroamericano es el Plan Ambiental de la Región Centroamericana 2010-2014 (PAR- CA), aprobado por el Consejo de Ministros de la Comisión Centroamericana de Ambiente y De- sarrollo (CCAD), en 2009, en San Salvador. Este plan, se visualiza como herramienta estratégica para dar cumplimiento a los retos ambientales que enfrenta la región centroamericana. El principal objetivo del PARCA, es: “Contribuir al Desarrollo Sostenible de la Región Centroa- mericana, fortaleciendo el régimen de coopera- ción e integración para la gestión ambiental”. Los objetivos estratégicos del PARCA, están orientados a: − Conservación y Uso Sostenible del Patrimo- nio Natural − Prevención y Control de la Contaminación Ambiental. − Fortalecimiento institucional de la CCAD. Según el Estado de la Región (2016) “La gene- ralizada debilidad para implementar políticas de desarrollo que, con diversos matices, caracteriza a la institucionalidad pública en Centroamérica, restringe las posibilidades de fortalecer la inte- gración, pues las urgencias internas de los países se imponen sobre las agendas regionales.” El que se realicen esfuerzos por parte de los Es- tados miembros del SICA por incorporar y armo- nizar procesos de planificación como el PARCA, es de mucha relevancia, ya que se evidencia una gran necesidad de planificación de un desarrollo integral en la región. Especialmente en materia ambiental en donde “existe una profunda con- tradicción. La región posee una rica biodiversi- dad, pero hace un uso insostenible de ella.” (Es- tado de la Región, 2016, pag.36). En el Estado de la Región (2016) se presentan los principales hallazgos que, en materia de ges- tión ambiental, contribuyen a agudizar la pobre- za y la exclusión de amplios sectores sociales, entre ellos están: − Centroamérica tiene una creciente deuda ecológica, debido a que el ritmo de consumo de los recursos naturales y la consiguiente contaminación superan la capacidad de los ecosistemas para recuperarse. − En la región –sin considerar a Belice– úni- camente el 30% de la población está conec- tado a sistemas de alcantarillado y en zonas rurales persisten problemas de acceso al agua potable. − Se estima que, en conjunto, Centroamérica ha perdido el 52% de su biodiversidad origi- nal. El 34% de esa pérdida se explica por el cambio de uso del suelo. − El área total de las manchas urbanas confi- guradas por las ciudades capitales y las áreas periféricas de la región casi se triplicó en los últimos cuarenta años. − Se mantiene una alta proporción de los de- rivados del petróleo en el consumo final de energía. Aunque se han realizado algunos esfuerzos por incorporar en la agenda política regional, acuer- dos en materia ambiental, lo cierto es que los hallazgos por parte del Estado de la Región de- jan en evidencia que uno de los grandes desa- fíos sigue siendo el diseño, implementación y evaluación de planes de desarrollo regional. Además, urge materializar esos acuerdos políti- cos en planes de acción regionales que tengan un impacto real en la mejora de la gestión am- biental y consecuentemente, mejores condicio- nes de vida para la población. En el Décimo Tercer informe del Estado de la Na- ción en Desarrollo Humano Sostenible de Cos- ta Rica (2007, p.9), se evidencia que el 64% de los municipios, no cuentan con las herramientas básicas en términos de conocimiento e infraes- tructura administrativa para hacer frente a la problemática ambiental y a los proyectos que promuevan la sostenibilidad del ambiente. Lo anterior implica que con mayor razón, se deben implementar planes estratégicos que ayuden a que los limitados recursos con que se cuenta en los gobiernos locales, sean direccionados y ad- ministrados de una manera más eficiente, con una estrategia de evaluación que permita una clara rendición de cuentas.

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