Page 8 - Revista No 84
P. 8
Revista Centroamericana de Administración Pública, (84) enero-junio/2023
Franklin, quienes propiciaron el que se construyan mecanismos fuertes para en
beneficio de los ciudadanos.
A esto me quiero referir ahora que tenemos la oportunidad de ensanchar el anclaje
jurídico de nuestros países con la creación, difusión y fortalecimiento del Derecho
Comunitario. Es decir, las normas que deben regir las relaciones entre nuestros
pueblos, desde Huehuetenango, el Petén, y Corozal hasta el Darién… incluido el
bello hermano país de la República Dominicana, que tiene y guarda tantos vínculos
con nosotros los que vivimos en esta región ístmica e insular, de historias convulsas,
y pueblos nobles.
Es consabida la frase unionista que solo estando más unidos seremos más fuertes.
Pero la conocemos y no la queremos implantar.
¿Por qué? Por un principio jurídico-político que se interpone entre nuestros países
y que funciona más como tabique o muro de orgullo, que como bisagra o puente:
el de la consabida soberanía nacional.
“ No habrá paz en Europa si los Estados se construyen sobre la base de la
soberanía nacional (…). Los países de Europa son demasiado pequeños para
asegurar a sus pueblos la prosperidad y los avances sociales indispensables…”
(Jean Monet, Argel,1943)
Entre más abusemos de la soberanía, más débiles seremos. Aunque nosotros
creamos --ciega y torpemente-- que vamos a fortalecernos aislados. No vamos a
ser mejores patriotas si nos olvidamos de la gran patria centroamericana. Imposible.
El sueño realizable no yace en que volteemos nuestra mirada hacia nuestro patio.
No. Hay que voltearlo hacia un horizonte más amplio: la Patria Centroamericana
inclusiva de la República Dominicana.
En términos realistas y geopolíticos, los grandes modelos exitosos de muchos
Estados se encuentran en las naciones grandes, como, por ejemplo: Canadá, Brasil,
Instituto Centroamericano de Administración Pública
India, y el Reino Unido.
En un análisis muy agudo acerca del origen del orden político, el filósofo político
norteamericano-japonés Francis Fukuyama, afirma:
“Europa fue excepcionalmente también en que la formación del Estado estaba
basada en sus habilidades para hacer justicia. El crecimiento del poder y la
legitimidad de los Estados europeos vino inseparable del nacimiento de imperio
de la ley” 1
Si nos volvemos más fuertes, vamos a ser más respetados. Eso es innegable. Ya
tuvimos la suerte de compartir mucho (¡Yo diría demasiado!): lengua, cultura,
1 “The Origins of Political Order –from prehuman times to the French Revolution”; Francis Fukuyama; Farrar, Strauss
and Giroux Edi.; New York; 2011; pág. 245.
8

