Gestión pública en Centroamérica ante el Covid-19. Primera parte: ideas iniciales.

Gestión pública en Centroamérica ante el Covid-19. Primera parte: ideas iniciales.

Autor: Humberto A. Miranda Rivas, Consultor y Coordinador de Posgrados del ICAP.

La situación de pandemia ha puesto de manifiesto la importancia de la acción de los gobiernos y de las administraciones públicas como un actor fundamental para atender la emergencia sanitaria. Los asuntos públicos son analizados e intervenidos por diversos actores, es decir, lo público es un ámbito que no es exclusivo de la administración pública porque existen otros actores públicos no gubernamentales y privados que constituyen lo público.

La gestión pública en Centroamérica con relación al Covid-19 permite plantear que la intervención pública de los gobiernos tiene instrumentos de gestión. Al respecto, Hood (1986) explica cuatro tipos de instrumentos: nodalidad, autoridad, tesoro y organización. La utilización de uno o varios de estos instrumentos depende de decisiones políticas, por consiguiente, la cultura y los sistemas políticos de los países centroamericanos han sido determinantes para la declaración o no de un estado de emergencia nacional.

Los gobiernos centroamericanos decidieron declarar estados de emergencias temporales, a excepción de Nicaragua que optó por medidas preventivas contra el Covid-19. Esto indica que para hacer gestión pública de la pandemia se utilizó el instrumento de autoridad, entendido como la facultad para establecer reglas y sanciones ante el incumplimiento de las normas establecidas. Según Weber (1939) el ejercicio de la autoridad requiere hacer uso de la violencia legítima que es específica del Estado, es decir, sancionar a otros por sus acciones implica el uso de la coerción o violencia legítima.

La declaración de emergencia o calamidad pública tiene implicaciones en los otros instrumentos de gestión antes citados y en los procesos de gestión pública regional («confr.» con los Decretos Ejecutivos o Legislativos de los países centroamericanos). La Secretaria General del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) elaboró un Plan de Contingencia Regional, Centroamérica y República Dominicana unidos contra el Coronavirus como respuesta a la reunión virtual extraordinaria de los Jefes de Estado y de Gobierno de Honduras, Belice, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, realizada el 12 de marzo de 2020. Esto nos sitúa ante otro instrumento de gestión denominado «nodalidad» y que para efectos de este análisis los clasificamos en dos dimensiones: nacional y regional. 

Los ministerios o secretarias de salud centroamericanos adquirieron mayor visibilidad como nodos de los determinantes sociales de la salud para atender la pandemia. Por «nodo» se va a entender como la conexión o intersección en donde otros sectores e instituciones públicas y privadas convergen para atender un problema público como el Covid-19. La gestión pública de la salud se convirtió en el nodo que ejerce el rol preponderante en la operación del resto de la administración pública. A su vez, ha puesto en evidencia la importancia de la solidaridad y el bienestar colectivo o bien común dentro de un sistema económico y político en el que prevalece el individualismo.

En el ámbito regional, se puede considerar como ejemplo de nodalidad tecnológica la «Plataforma de Información y Coordinación. Covid-19» CEPRENEDAC-SICA, que permite a los gobiernos, a la ciudadanía centroamericana, y a otros actores sociales estar informados sobre el total de casos: activos, recuperados y fallecidos en una región de 59.840.000 habitantes. Según los datos presentados en dicha plataforma, hasta el 21 de mayo del presente año, en la región hay un aproximado total de casos activos por Covid-19 de 15,424 personas, fallecidos 994 personas y recuperados 15,421 personas. 

La gestión pública en la región a la luz de determinantes sociales de la salud, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), constituye un aporte relevante para atender la pandemia de manera efectiva. Las decisiones implementadas por los ministros y secretarios de salud centroamericanos ante la pandemia tienen repercusiones en otros sectores: turístico, económico, laboral e incluso en la vida privada de las personas. La crisis de salud generada por Covid-19 es una situación que requiere una atención multisectorial, y el enfoque de los determinantes sociales de la salud propone un abordaje multisectorial porque la condición salud de las poblaciones está relacionado con el desarrollo económico, nivel de educación, estilos de vida, y un empleo que permita un desarrollo humano digno.

En relación con la vida privada de las personas, en los países centroamericanos, el confinamiento de la población en sus casas, a excepción de Nicaragua, supuso una transformación de estilos de vidas que ha repercutido en las dinámicas familiares. En un artículo de Forbes Centroamérica (2020, Abril 28), se alerta sobre el incremento de violencia doméstica contra las mujeres en México y Argentina; habrá que estar atentos en Centroamérica sobre este tipo de situaciones.

Los gobiernos han hecho uso de otro instrumento de gestión relacionado con la «organización» para responder de forma expedita a la necesidad sentida de protección social en materia de sanidad; para agilizar sus acciones de respuesta a través de los aparatos administrativos se han emitido una serie de normas encaminadas a resolver con prontitud las consecuencias sectoriales que ha generado el Covid-19.

La gestión pública ante el Covid-19 ha demandado acuerdos políticos más dinámicos entre los poderes Ejecutivos y legislativos centroamericanos para establecer medidas como el confinamiento y el distanciamiento social. Esto requirió el trabajo desde casa o teletrabajo de los servidores públicos. La marcha de la gestión pública a través de esta modalidad laboral ha permitido garantizar la continuidad en la prestación de los servicios públicos. Sin embargo, se hace necesario, preguntarnos por la población de las zonas rurales centroamericanas para constatar si estos han podido tener el mismo acceso a los servicios en línea que las personas de las ciudades.

¿Hacia dónde irá la gestión pública centroamericana después del levantamiento de los estados de emergencia? De esto nos ocuparemos en la próxima publicación.

Referencias bibliográficas:

Hood, C. (1986) The Tool of Government, Chatham, NJ: Chatham House Publishers.

Naum, U. (2020, Abril 28). Mujeres de Latam: Víctimas del Covid-19 y violencia familiar. Forbes Centroamérica. Recuperado: https://forbescentroamerica.com/2020/04/28/mujeres-de-latam-victimas-del-covid-19-y-violencia-familiar/

Organización Mundial de la Salud. Determinantes sociales de la salud. [página web]. Disponible en: http://www.who.int/social_determinants/es/.

Organización Panamericana de la Salud. Determinantes sociales de la salud en la región de las Américas. [página web]. Disponible en: https://www.paho.org/salud-en-las-americas-2017

Presidencia de la República de Costa Rica. Estado de emergencia nacional en todo el territorio de la República de Costa Rica. Decreto ejecutivo 42227, 16 de marzo de 2020.

Presidencia de la República de El Salvador. Estado de emergencia nacional de la pandemia por COVID-19. Decreto 593 aprobado por Asamblea Legislativa, 14 de marzo de 2020.

Presidencia de la República de Guatemala. “Estado de Calamidad Pública” en todo el territorio nacional debido a la epidemia de coronavirus COVID-19 (publicado originalmente el 6 de marzo de 2020), reformado por el Decreto Gubernativo 6-2020 (22 de marzo de 2020y su última modificación el 24 marzo de 2020).

Presidencia de la República de Honduras. Estado de emergencia sanitaria. Decreto Ejecutivo No. PCM-005-2020, 10 de febrero de 2020.

Presidencia de la República de Panamá. Estado de emergencia nacional. Resolución de Gabinete No. 11, 13 de marzo de 2020

Presidencia de la República Dominicana. Estado de emergencia en todo el territorio nacional. Decreto No. 134-20, Resolución No. 62-20, 19 de marzo de 2020.

Sistema de la Integración Centroamericana, SICA. Plan de Contingencia Regional, Centroamérica y República Dominicana unidos contra el coronavirus. Marzo 2020. Secretaria General.

Weber, M. (1992) [1919] «La política como profesión», en La ciencia como profesión. La política como profesión, J. Abellán (ed.), Espasa Calpe, Madrid

Sobre el autor:

Investigador. Ha realizado estudios de Doctorado en Ciencias Políticas, especializándose en Gobierno y Administración Pública en Europa; y de Maestría en Gobierno y Asuntos Públicos en México. A su vez, es «Especialista en Gerencia Social, Posgrado en Gerencia de Políticas, Programas y Proyectos Sociales» de la Universidad Centroamericana (UCA) de Nicaragua. Consultor para la implementación del enfoque de la calidad así como para el análisis de políticas públicas. Sus temas de interés son: Formulación y Evaluación de Políticas Públicas, Profesionalización de la función pública y Gestión de la calidad en el sector público.

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