Gestión pública en Centroamérica ante el Covid-19. Segunda parte: desarrollando aproximaciones

Gestión pública en Centroamérica ante el Covid-19. Segunda parte: desarrollando aproximaciones

Autor: Humberto A. Miranda Rivas, Consultor y Coordinador de Posgrados del ICAP.

¿Hacia dónde irá la gestión pública centroamericana después del levantamiento de los estados de emergencia? En la primera parte de este artículo se formuló esta pregunta sabiendo que de los países de la región solo Nicaragua, no estableció una declaratoria de este tipo, sin embargo, para este análisis sí se incluye a este país dentro de la interrogante antes citada, porque constituye un caso sui géneris que permite desarrollar algunas ideas sobre las formas de gestión de la pandemia.

Se responde a la pregunta, desarrollando dos apartados y retomando los instrumentos de gestión pública propuestos por Hood (1986): «nodalidad», «autoridad», «tesoro» y «organización». En primer lugar, se relaciona «organización» con «autoridad» en el apartado que tiene por título: Organización digital y el trabajo desde casa. En segundo lugar, se proponen algunas ideas sobre «nodalidad» centroamericana en el apartado llamado: Hacia una gestión pública regional efectiva, porque las decisiones soberanas de un país repercuten y se conectan con las decisiones del resto de los países dentro de una lógica de regionalización en un contexto de pandemia.

Organización digital y el trabajo desde casa

La gestión pública en el contexto de pandemia tiene que continuar respondiendo a los asuntos públicos habituales u ordinarios; la gestión de los diferentes sectores como salud, educación, empleo, vivienda, desarrollo económico, entre otros, pero teniendo en cuenta que el Covid-19 agravó algunas situaciones.

Por consiguiente, hacia dónde vamos con relación a la «organización» del aparato administrativo o burocrático denominado administración pública, se ha planteado en la primera parte de este artículo que el Covid-19 hizo necesaria la transformación de los espacios laborales a una metodología de trabajo desde casa utilizando herramientas tecnológicas. Por eso habrá una actualización de los rasgos organizativos de la gestión pública según Heady (1996, pág.: 114) que son a) jerarquía, b) diferenciación o especialización, c) idoneidad o competencia.

De estas características organizativas, se puede resaltar la importancia de la jerarquía en la gestión pública, y está relacionada directamente con la «autoridad» otro de los instrumentos de gestión propuesto por Hood (1986), en esta nueva normalidad la «autoridad» que se ejerce en las jefaturas de los diferentes niveles de la administración pública es una determinante para mantener la competitividad y reducir el estrés laboral.

La crisis sanitaria hace necesario que estas jefaturas humanicen aún más sus gestiones, porque del liderazgo compasivo y comprensivo depende el compromiso y el buen ánimo de las personas colaboradoras. Los empleados públicos y la población tienen experiencias emocionales fuertes, tales como, la angustia y el temor ante la posibilidad de enfermarse por Covid-19.

Al final de cuentas, la gestión pública es realizada por servidores públicos, por eso es relevante prestar la atención necesaria a sus rendimientos, pero también recuperar la dignificación de los empleados. Desde hace años, la percepción sobre los servidores públicos se entiende de forma generalizada como poco productiva y un mal necesario.

El Covid-19 permite reconocer la labor encomiable del personal de salud y de los otros sectores de la gestión pública. La gestión sanitaria no es exclusiva de los ministerios o secretarias de salud sino de toda la población y del resto de la administración pública. Esto se ha hecho evidente en las continuas comparecencias de los funcionarios del sector salud de Centroamérica, que han solicitado la colaboración de cada persona porque las acciones individuales tienen repercusión en la colectividad para el control y prevalencia del Covid-19.

De las jefaturas en los distintos niveles jerárquicos en la gestión pública se espera un liderazgo con competencias para inspirar a seguir adelante con esperanza; y evitar en lo posible ser solamente jefes dedicados al control, condición necesaria, pero no suficiente para el logro de resultados. El trabajo desde casa requiere hacer prorrateos para definir qué le corresponde pagar al empleado público y qué debe asumir la administración pública como empleador.

Por otra parte y en términos generales la gestión pública en materia de organización digital tiene importantes avances en Centroamérica. Por ejemplo, existen portales de compras públicas o contratación administrativa, leyes de acceso a la información, la firma electrónica y los quioscos tecnológicos para la realización de trámites. En el ámbito, del sector salud centroamericano existen datos abiertos que se encuentran en las páginas web de los ministerios o secretarias de salud y en portales de transparencia. En el caso de Costa Rica, existe el Expediente Digital Único en Salud y el Servicio de Telemedicina de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). 

En síntesis, la organización digital en la gestión pública tanto en lo general como en el sector sanitario se ha venido implementado de manera progresiva. Los gobiernos abiertos requieren de procesos electrónicos o digitales. La emergencia ocasionada por el Covid-19 encontró a una gestión pública que ha venido trabajando en la implementación de portales de transparencia. En la cultura política centroamericana constituye un avance significativo los datos abiertos, porque los gobiernos tienen tendencia a decir lo mejor de sí mismos y en ocasiones ocultan las oportunidades de mejoras.

Hacia una gestión pública regional efectiva

La situación de emergencia por el Covid-19 ha puesto de manifiesto la importancia de avanzar en una de las grandes aspiraciones de los Gobiernos de la región, que consiste en concebir a Centroamérica como una «…comunidad económica-política que aspira a la integración» XI Cumbre de Presidentes Centroamericanos de 1991. Esto se hace evidente en el reciente impase del transporte de importación y exportación de mercancías a través de Centroamérica.

Desde la visión de «nodalidad» las decisiones soberanas de un país repercuten y se conectan con las decisiones del resto de los países dentro de una lógica de regionalización, por ejemplo, la situación sobre el transporte de mercancías en la región que supuso la toma de medidas unilaterales sobre el ingreso o no de transportistas (iniciando en Costa Rica).

Hacer frente al Covid-19 desde la integración centroamericana hace necesario replantear las decisiones soberanas de los países para materializar una gestión pública regional efectiva. Por ello, la Secretaria General del SICA publicó un comunicado, el domingo 24 de mayo de 2020, haciendo un llamado «…a garantizar el flujo comercial en Centroamérica para mantener abastecidos a los países miembros».

El Covid-19 es un problema de salud global. Por consiguiente, los retos o problemas que surgen en el contexto regional centroamericano demandan un proceso de deliberación consensuado entre los países de la región. Una decisión soberana de un país puede ser técnicamente correcta, sin embargo, tiene repercusiones en la gestión pública global y en las relaciones políticas entre los países. La pandemia también pone de manifiesto que los acuerdos regionales son dinámicos y cambian según la evidencia de los datos epidemiológicos que van surgiendo por la incidencia y prevalencia del Covid-19 en las poblaciones.

Los problemas y asuntos globales requieren de decisiones e intervenciones de gestión pública global. Por ello, el tema del transporte terrestre se está abordando dentro del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). El espacio de negociación desarrollado en el seno del SICA dio sus frutos, porque fueron aprobados los «Lineamientos de bioseguridad ante COVID-19, para el transporte de carga terrestre centroamericano» mediante un acuerdo regional intersectorial entre el Consejo de Ministros de Comercio (COMIECO) y el Consejo de Ministros de Salud (COMISCA).

En otros temas regionales, cabe señalar que, aunque el Gobierno de Nicaragua no estableció medidas de confinamiento, el propio pueblo nicaragüense, se ha confinado en la medida de lo posible y algunos ciudadanos utilizan mascarillas para circular en la vía pública.  La empresa Walmart Nicaragua, ha establecido el uso obligatorio de mascarillas para entrar a comprar a las tiendas, así como, mantener una distancia de dos metros, desinfectar las manos con gel, y la toma de temperatura al entrar. Asimismo, dieron a conocer un horario exclusivo para adultos mayores, embarazadas y personas con discapacidad. También, la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (ASOBANP) tomaron medidas similares como el uso de mascarillas para entrar en las sucursales bancarias.

Este tipo de acciones indica que existe un rol activo de la empresa privada y de la ciudadanía en la contención del Covid-19. Es interesante que ocurra este tipo de situaciones, porque muestra que otros actores sociales tienen capacidad de organización de la vida comunitaria, y que la gestión sanitaria involucra a muchos.

En síntesis, el Covid-19 ha permitido ser más consciente del valor de la vida. En ocasiones se da por supuesto que despertar cada día es un acto automático, cuando en realidad es una posibilidad para crecer en humanidad y solidaridad. Las pérdidas y los duelos se juntan con las noticias sobre el aumento de personas en situación de empobrecimiento y de desempleo, temas que para la gestión pública continúan siendo una asignatura pendiente. Y el desempleo también es causa de problemas de salud porque es un determinante social de la salud.

Referencias bibliográficas:

Banco LAFISE. (2020, Mayo 23) Nicaragua: Comunicado de La Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (ASOBANP). [página web]. Disponible en: https://www.lafise.com/COVID19/Informativo-NI-0700-23mayo.html
Gobierno de Costa Rica. [página web]. Disponible en: https://www.ministeriodesalud.go.cr 
Heady H. (2000). Administración Pública Una perspectiva comparada. Fondo de Cultura Económica. México.
Organización Panamericana de la Salud. [página web]. Disponible en: https://www.paho.org/es/documentos-tecnicos-ops-enfermedad-por-coronavirus-covid-19
Presidentes Centroamericanos. (1991) Protocolo de Tegucigalpa a la Carta de La Organización de Estados Centroamericanos (ODECA). XI Cumbre de Presidentes Centroamericanos.
Secretaría General del SICA. (2020, mayo 24). COMUNICADO: llama a más integración para asegurar el flujo comercial en Centroamérica.  [página web]. Disponible en https://www.sica.int/noticias
Secretaría General del SICA. (2020, mayo 28). Ministros de economía y de salud de Centroamérica aprueban lineamientos de bioseguridad para transporte terrestre.  [página web]. Disponible en https://www.sica.int/noticias
Walmart Nicaragua. Disponible en Facebook: @WalmartNicaragua

Sobre el autor:

Humberto A. Miranda es investigador y consultor del ICAP, ha realizado estudios de Doctorado en Ciencias Políticas, especializándose en Gobierno y Administración Pública en Europa; y de Maestría en Gobierno y Asuntos Públicos en México. A su vez, es «Especialista en Gerencia Social, Posgrado en Gerencia de Políticas, Programas y Proyectos Sociales» de la Universidad Centroamericana (UCA) de Nicaragua. Consultor para la implementación del enfoque de la calidad así como para el análisis de políticas públicas. Sus temas de interés son: Formulación y Evaluación de Políticas Públicas, Profesionalización de la función pública y Gestión de la calidad en el sector público.

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